domingo, 31 de enero de 2010
viernes, 29 de enero de 2010
jueves, 28 de enero de 2010
Fiesta
En el Mubarak (¡Qué majos son!), El Canario Mudo.
Creo que es este viernes, pero como tenemos que estudiar…
¿Habrá pipas?


miércoles, 27 de enero de 2010
martes, 26 de enero de 2010
Galletas
Dulces o saladas, con la tipografía que usó, para jugar sobre seguro, Ralf -que mañana nos visita en la esapa-en su examen de ingreso a diseño gráfico.

lunes, 25 de enero de 2010
Amador
La música del viento
y la enramada no pretende aplausos
ni ser tenida como música:

en sí misma termina y no se acaba
-no es que sea sordo el aire- si gritamos
¡Silencio!: no comprende
que el silencio sea un grito, entre otras cosas.
Cambalache, una noche con Tango Zero.

¿Estudiando?
Txaro dice que en la biblioteca Jovellanos nadie se concentra. Que su cabeza vuela lejos y cerca constantemente. ¡Y que yo tengo peor cara que los viernes por la noche en La caja (con ella a la batería, que es para bostezar) a las tantas! Se esfuerza para no reírse de mí en público.

domingo, 24 de enero de 2010
Lo que ves
Ángel: "Pues yo que creía que entendía lo que me enviaste: veo unas gafas, una "mente" y unas nubes en la cabeza de la persona: sueños e imaginación dentro de una cabeza perfectamente encajados en el mundo real gracias a esa X en una gafas y que representa las heridas causadas por las cosas "terrenales" y a causa de las cuales queremos refugiarnos en los sueños. Si no es eso, al es lo que yo veo y me encanta."
Asun: "Ya me llego tu felicitacion, aunque no la se interpretar, una maleta cruzando el mar?"
Sole: "Es un buque?"
Lydia: "Me parece que son dos nubes en la cima de una montaña pero no se si es eso. Ya me contarás si es una chimenea o una montaña."

Carlos Mori: "el viernes recibí tu cama con nubes, muy chula."
Iosune: "Me gusta aunque no sé interpretarlo muy bien. Es un buque en el mar?" " Es una cama, ahora veo los almohadones, la sabana con su puntilla. O esta vez también me equivoco?"
Inés: "Una cabeza en las nubes y debajo las tetas."
Paco Redondo: "Me gusta tu camita con ventana."
Ferni: "Tetas, 2 tetas."
Miriam: "Está muy claro: una fábrica de sujetadores."
Noe: "Hace ya una semana que reposa sobre mi escritorio,
su vaporosa cama de sueños y recuerdos..."
Sergio: "Veo unas gafas…no se, también puede ser una cama…"
Juan A.: "jejeje, siendo sincero, yo tampoco se muy bien que es. En un principio me pareció un paisaje de una montaña (volcan-meseta) con 2 nubes delante. También pensé en una vaca (ahí ya no me digas porque jajaja), 2 personas... en fin, que no lo tengo nada claro, pero como objeto estético mola."
Virginia: "¿Es un delantal? ¿Un vestido de noche con escote palabra de honor? ¿Una probeta con gafas? ¿La versión Simpson del Cono de Apolonio (vimos Ágora)? Me inclino a creer que es una cama en las nubes."
Marcos: "Los ojos y la boca debajo. La cara de un robot. Si tu dices que es una cama, será una cama robot."
Para Ester y para su madre
(…) Los que nacimos en los últimos años cincuenta y nos enamoramos de la música rock en los primeros setenta tenemos una complicada relación con los solos. Recuerdo estar viendo a Grand Funk Railroad tocar en Hyde Park e intentar, con lo que en el recuerdo se me aparece como una buena voluntad que parte el corazón, disfrutar, apreciar o entender aquel solo de batería de veinte minutos; un par de años después, más viejo y más sabio y ya casi al final de la adolescencia y con una armazón mental prepunk y antiautobombo, me largué del show de Led Zeppelin en Earl´s Court durante una interminable extravagancia de John Paul Jones con su teclado, me fui a un pub del barrio a tomar una cerveza y echar una partida de billar y volví justo a tiempo de pillar el final de la entrada de Jimmy Page con el arco de violín, perdiéndome así completamente "Mobi Dick" (La de la Batería). No lo lamento. (No sólo no lo lamento, sino que incluso, ahora que lo pienso, aquella noche aprendí una de las lecciones más útiles de la vida, uno de los pocos consejos reales que tengo para ofrecer a las generaciones jóvenes: ¡ESTÁ PERMITIDO MARCHARSE! Todavía recuerdo la sensación aturdida de liberación que tuve cuando me metí en aquel pub; y si no me hubiera marchado del concierto de Zeppelin entonces, ¿quién sabe cuándo hubiera llegado a darme cuenta de que eso era posible? Oh, sabía que gente que se marchaba porque estaba ofendida. Pero no sabía que estaba permitido irte si simplemente te aburrías un poco. Desde aquella noche he saboreado ese alivio cientos de veces: me he marchado de películas, espectáculos y , por supuesto, del teatro. Si te sientas junto a mí en el primer acto de una obra de teatro y mi continuo movimiento te molesta, no te preocupes: no volveré después del descanso. (…)




sábado, 23 de enero de 2010
viernes, 22 de enero de 2010
Para Vir
¿Es escribir el don de la flexibilidad, de ser flexible con la realidad? Por eso a uno le encantaría ser flexible, desde luego, pero ¿qué ocurre entonces conmigo? ¿Qué pasa con aquellos que no conocen en absoluto la realidad?
jueves, 21 de enero de 2010
miércoles, 20 de enero de 2010
Nada que ver
Volví "abducida" de la actuación de Eli Paper Boy (eso de su juventud y su pasado predicador, junto con los pantalones tobilleros, pone mucho) en el que Mageles y yo disfrutamos como enanas junto a Irene, la de Pamplona, y sus amigos de Sos (según ellos un lugar al que tenemos que ir por su festival familiar inmejorable, aunque ya admitieron que cartel de este año…).
Estoy haciendo un trabajo de "mentalización" -escucho y veo todo lo que puedo- para poder ser una parte del público mínimamente entregada en el concierto de Love of Lesbian. La compañía ayudará digo yo.


martes, 19 de enero de 2010
NOs hacen falta
A Lutxi para que su halo brille como nunca.
A Glori para poder estar en Asturias y en Galicia a la vez.
A Ali para estar en la misa y en la procesión.
A Txaro para quedarse sola con Lola.
A Santi para que abra por reformas.
A mí para ver si me entra el "método".
¿A tí?
Packaging de Morrow McKenzie.
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